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Somos frikis

Para muchos la lengua inglesa ha llegado a convertirse en un dolor en la entrepierna, porque según ellos los anglohablantes son unos seres retorcidos y orgullosos que no hacen ningún esfuerzo por hacerse entender, pues para todos esos que no son capaces de entenderse en inglés tengo un claro mensaje.
No culpéis a los nativos, la culpa de que no os entiendan es única y exclusivamente vuestra.
El inglés se pronuncia como lo hacen los ingleses no como nos sale a los ibéricos de nuestras fosas nasales, y es cierto que es casi imposible tener una pronunciación perfecta, pero si hacéis un pequeño esfuerzo veréis como no tenéis ningún problema grave de comunicación.
Por ejemplo, la "V" se pronuncia y vosotros diréis "Qué más da! seguro que me entienden" pues no hermosos mios, como muestra dos botones.
Where is the van? = Dónde está la furgoneta?, Where is the ban? = Dónde está la prohibición?
I love you=Te quiero, I lob you= Yo te lanzo en tiro parabólico
Imagina la cara de sorpresa de una británica viéndose volando en una parábola perfecta al ser lanzada por su fogoso amante español.
Y para aprender esto no es necesario estar tomando el té durante diez años con la Reina de Inglaterra, sólo hace falta poner un poquito de interés y dejar de ejercer el deporte nacional por excelencia, que no es otro que quejarse contínuamente.
Yo me he tenido que enfrentar al inglés, y muchas veces he metido la pata (y la sigo metiendo) pero mis interlocutores nativos siempre han sido comprensivos y han apreciado mi esfuerzo por hacerme entender.
Ya podéis ponerme a parir en los comentarios diciendo que soy un anti español y esas cosas...ya estoy acostumbrado a las críticas.
Si hay una enfermedad ninguneada por la medicina y por el ser humano es el constipado, no puedes dormir, no puedes respirar, tienes los ojos como un chino pero...esta sociedad hipócrita dice que estás bien.
Si te duele un poquito la garganta o si tienes media décima de fiebre el sistema sanitario nacional y familiar se pone en marcha para cuidar de ti...aunque te encuentres perfectamente, pero como "sólo" sea un catarro nasal, todo Dios te ignora, cuando lo que realmente estás deseando es que un alma caritativa te aplique la eutanasia.
Primer problema: Te preguntan "¿Qué tal estás?" y tú dices "Cómo el culo, no puedo respirar, estoy atontao, mi nariz parece el río Volga, me duele todo el cuerpo y no puedo dormir" acto seguido te tocan la frente y dicen "no tienes fiebre, estás bien" ¡Cómo que estoy bien pedazo de $%&*! ¿Cómo te sentirías si yo te cerrara las fosas nasales durante dos días y no pudieras hacer nada por evitarlo? Te estarías defecando en mis ancestros (con razón) y no estarías nada bien.
Segundo problema: ¿Quién es la lumbrera que ha inventado las medicinas contra el catarro? Son todas una auténtica basura, me explico, te levantas hecho un guiñapo y te tomas esa pastilla que juran que es milagrosa, pues resulta que tarda en hacer efecto más de una hora y la mejoría apenas se nota, en un entorno empresarial normal, eso se llama incompetencia y se castiga con el despido inmediato.
Yo he tenido la suerte de vivir en ultramar y allí vendían todo tipo de drogas contra el catarro, tenían un sabor horrible, eran muy caras...pero hacían efecto!!! No como esas mariconadas sabor limón que se venden en este pais de charanga y pandereta.
Tercer problema, Los efectos secundarios: Sonarse la nariz continuamente tiene sus consecuencias, primero se te irrita, empieza a parecerse a un pimiento morrón de Murcia (cosa que te hace realmente atractivo) además se te pone una voz sexy sexy, pero lo peor de todo es cuando empiezas a sangrar de la nariz y viene típico idiota a decirte "¿sabes que sangrar de la nariz de vez en cuando es bueno?" "¿ah sí?" Asientes falsamente soprendido mientras le regalas tu peor mirada de asesino y cierras el puño derecho "Pues ven aquí que te voy a hacer un favor"
Conclusión Desde aquí reivindico la condición de enfermedad del constipado y un respeto por la gente que lo padece, porque además lo peor de esta cruel enfermedad es que encima te permite ir a trabajar, y eso sí que es una condena.